
Me sumerjo. Fui testigo de la sensibilidad del silencio. La soledad entre mi cuerpo y la infinidad de los misterios del océano. Y no soy más que un cuerpo escurriendo su esencia en otra esencia ajena.. y mia. En el vacío se oyen los cantares de los ángeles submarinos. Estoy en el cielo aguado de la esperanza y la luz. La luz embrionaria. Y la divinidad que roza con mis fantasías precoces.
Mi doble ser se baña conmigo.