
Desde la ventana etérea, aguardo tu llegada. matises plateados se funden en la densa niebla. se siente en la piel el frío y el silencio. la calma se desliza con paso tenue mientras invade. tonos carmesí y un jardín de rosas, así huele tu compañía y los recuerdos se funden y dejan de ser. mi corazón danza como apresado.